Mapa mental de la Neuroarquitectura
Mapa mental
Realizado por Roser Ollé
Cuando conocemos por primera vez una disciplina, sobre todo cuando es emergente, es normal ir recogiendo información que llega a nuestras manos sin un orden específico. A veces leemos un artículo, vemos un vídeo, nos comparten un podcast… En general, con toda la información que consumimos hoy en día, si vemos algo que nos interesa, buscamos más referencias y, con el paso del tiempo, vamos discriminando aspectos de esa temática que nos van interesando más. Es posible que, si nuestro interés persiste (y escribiendo esto pienso en, por ejemplo, actividades de ocio como la cocina, o la cerámica, quizá algún deporte concreto…) nos podemos apuntar a alguna formación o asistir a algún encuentro donde juntarnos con personas con nuestros mismos intereses.
Esta manera autodirigida de acercarse al conocimiento, que al hacerse con lo que se conocen como motivaciones intrínsecas (es decir, cuando nos mueve nuestra curiosidad o interés personal) hace que aprendamos de manera mucho más sólida y duradera que cuando alguien nos obliga a aprender algo que, en el fondo, no nos interesa. Lo que pasa es que tiene un pequeño inconveniente. Aunque disfrutemos mucho, si no nos paramos a ordenar lo que estamos aprendiendo, perdemos la percepción de qué hemos consultado, a qué autores hemos leído o sobre qué temas tenemos mayor desconocimiento. Podemos llevar a cabo un aprendizaje desordenado, pero si nuestra intención es avanzar en el conocimiento, es muy recomendable, ordenarlo.
Mapa mental
Realizado por Patricia Aguado
En el curso de Introducción a la Neuroarquitectura, exploramos una diversidad de áreas de conocimiento que, si bien ofrecen las bases para poder seguir aprendiendo, necesitan ser ordenadas para que el alumnado tome conciencia de qué ha estudiado, qué le ha interesado más (o menos), qué ha comprendido, qué le queda por comprender… Para ello, como cierre del curso de Introducción a la Neuroarquitectura que hacemos en SomosGLIA, realizamos una actividad que se denomina “mapa mental”.
Mapa mental
Realizado por Carmen Fajardo
La creación de un mapa mental es la organización visual de la información que tenemos en la cabeza de manera sintética pero nutrida. Como suelo decir en clase, “para ver la globalidad en profundidad”. Esto quiere decir que para hacer un buen mapa mental es necesario seleccionar las palabras clave, complementarlas con definiciones, autores, citas, u otros pedazos de información que hemos recopilado (en este caso, durante las clases) y así llevar a cabo lo que en pedagogía se conoce como un ejercicio de metacognición.
“La metacognición es la reflexión sobre nuestros propios pensamientos. Hacer una reflexión crítica, honesta y transparente sobre lo que he aprendido, las fuentes que he consultado, si realmente valido mi conocimiento, si lo domino, si quiero profundizar, etc.”
El alumnado de la edición del curso de Introducción a la Neuroarquitectura, que ha tenido lugar entre octubre y diciembre de 2025, ha realizado un trabajo especialmente sobresaliente en esta actividad, y queremos compartir algunos de los resultados para que, si tienes interés en esta apasionante disciplina veas las múltiples maneras que hay de organizar el conocimiento. Si ya has empezado a formarte de manera autodidacta, te animamos a que vayas haciendo tu mapa mental de la Neuroarquitectura, verás que aprendes mucho más rápido y con una confianza que tendrá un impacto en cómo comunicas y compartes tus ideas.
Mapa mental
Realizado por Noelia Morell
Post escrito por Ana Mombiedro
Arquitecta, Neuropsicóloga y docente de secundaria y universidad. Está especializada en procesos del aprendizaje. Desde 2014 compagina su labor como docente en la universidad de Alicante, donde coordina el Máster de Neuroarquitectura, y trabaja en Kidzink como Directora de Investigación Aplicada el diseño de espacios educativos.